Este religioso “fue uno de los ministros más útiles que ha entrado en el Nuevo Mundo”, en opinión del historiador Jerónimo Quintana. Formó parte de la primera expedición de dominicos que llegó a América en 1510. Cuando salió para la Isla Española se hallaba incorporado al convento de Santo Tomás de Ávila, según refiere el P. Las Casas. Por otra parte, se sabe que el capítulo provincial celebrado en Valladolid en 1509 menciona su nombre, asignándole a dicho convento abulense.