Año nuevo. Recién estrenadito. Y además con 366 días por delante, un día más que el año pasado, para que intentemos hacer un poquito más felices a los demás y con ello que nuestro mundo sea también un poquito mejor, que buena falta le hace. Además hoy celebra la Iglesia a María como Madre de Dios. Vaya título más impresionante para la chavalilla de Nazareth: Madre de Dios. Y también nuestra. La que nos regaló el Hijo, tembloroso y pequeño en su desnudez, valiente y firme como nadie, en la plenitud de su vida.